Consejos para la Tos y el Catarro Infantil

Con el cambio de estación y la llegada del frío se intensifican las probabilidades de que los más pequeños sufran un catarro. Lo primero que hay que saber es que los catarros no tienen cura. Son muy comunes en niños y sus síntomas son estornudos, mocos, dolor de cabeza y tos. Y en muchos casos, pueden ir acompañados de unas décimas de fiebre.

  • ¿Qué se puede hacer para que los niños se encuentren mejor con un catarro?

    Existen muchas formas de ayudar a los niños a sentirse mejor cuando están acatarrados. Los medicamentos son una buena opción, pero también otro tipo de remedios:

    • Descanso: Es fundamental que los niños descansen bien para que se recuperen rápidamente. Descansando por la noche y también por el día se recargarán de energías, algo muy necesario si están malos.
    • Beber líquidos: Durante todo el día los niños deben beber mucho líquido, ya sea agua o zumos de frutas. Para suavizar la garganta y calmar la tos también se les puede dar un vaso de agua caliente o zumo de limón con miel.
    • Humedecer el ambiente: Se recomienda usar un humificador o un vaporizador para favorecer la respiración de los niños. Para ayudar a aliviar la congestión, puedes añadir en el agua algún aceite esencial.
  • ¿Qué hay que hacer cuando un niño tose?

    Lo primero que hay que hacer es valorar si el niño se encuentra molesto por la tos. Si se convierte en algo incómodo: por ejemplo, le hace vomitar, si la tos nocturna interrumpe su sueño o bien otro tipo de actividad… No hay que intentar reprimir la tos, ni preocuparse. Para controlarla, es necesario un jarabe -mejor si es específico para niños-.

  • ¿Cuándo hay que acudir al pediatra por la tos?

    Antes de ir al pediatra debemos observar si la tos:

    • Se acompaña de dificultad respiratoria o "pitos".
    • Si, además, se tiene fiebre que persiste más de 72 horas.
    • Si la tos no disminuye pasados los días o es intensa y dificulta las actividades del niño (sueño, comida, escuela...).
    • Si se acompaña de mucosidad que dura más de 10-14 días.

    En cualquier caso, acude a tu pediatra siempre que tengas una duda o consideres que es necesario.

  • ¿Por qué los niños se acatarran tanto?

    Porque todavía no tienen desarrollado su sistema inmunológico, y son más propensos a ser infectados. También por estar en contacto con otros niños en parques, guarderías o colegios se aumentan la probabilidad que entre niños se trasmitan este resfriado común.

    Todos los niños pasan una etapa de catarros que coincide con su primera escolarización, ya sea guardería o colegio. Pasados estos años, la frecuencia de los catarros disminuye de forma significativa. Es importante saber que no se resfrían en los patios como comúnmente se cree, porque los catarros se trasmiten con más facilidad en lugares cerrados como son las clases, con menos ventilación, donde se inhalan los virus.

  • ¿Cómo tratar la tos de un catarro?

    Si la tos es productiva, que va acompañada de flemas, no se debe intentar cortarla. El organismo necesita expulsar las mucosidades. Cuando los niños tienen tos productiva no hay que intervenir, eso sí, se puede ayudar a que el niño se recupere antes dándole un producto expectorante o mucolítico.

    Si se trata de una tos seca es muy probable que el niño no pueda dormir bien por los ataques de tos que se intensifican por la noche. Para conseguir que duerman se recomienda dar a los niños un jarabe antes de irse a la cama.