La Tos en Niños

La tos es un reflejo natural y es una de las formas que tiene el organismo de protegerse a sí mismo. La tos logra mantener las vías respiratorias despejadas. En definitiva, es un mecanismo de defensa para mantener los bronquios limpios. En ocasiones, cuando los niños tienen catarro o gripe, la tos se puede volver demasiado intensa. Es entonces cuando es necesario un jarabe infantil para aliviar las incomodas molestias de la tos durante el día y para que los niños puedan descansar adecuadamente por la noche. Leer más

Un niño puede llegar a padecer, de media, hasta ocho resfriados anuales, por lo que la tos es un síntoma muy común en la vida de los más pequeños. Así que si un niño sufre tos -con una duración menor a dos semanas-; la razón más habitual será un catarro o resfriado común y por tanto, se requiere un tratamiento que limite esta enfermedad. Sin embargo, si la tos supera las dos semanas, es necesario un examen especializado para determinar el tratamiento adecuado de esta tos prolongada.

Como padre es importante que conozcas y diferencies la tos de tus hijos.

Para diferenciar la tos os podéis fijar en la duración y también en la expectoración:

En función de la duración

  • Crónica

    Es aquella tos que tiene una duración superior a 3 ó 4 semanas.

  • Aguda

    Es aquella que dura menos de 2 semanas.

En función de la expectoración

También existen otro tipos de tos

Enfermedades de invierno

  • Catarro

    Técnicamente conocido como "infección respiratoria alta" o "catarro de vías altas", esta inflamación de las vías respiratorias, que va desde la nariz hasta los bronquios, tiene numerosos síntomas y tiene diferentes variedades como rinitis (mucosidad nasal), faringitis (dolor de garganta), laringitis (tos ronca) o bronquitis (tos y ruidos respiratorios). Los catarros son más numerosos cuanto menor es la edad del niño y son muy comunes en las épocas invernales.

  • Gripe

    Es una infección producida por el virus de Influenza. La gripe suele aparecer en épocas invernales en forma de brotes o epidemias y afecta especialmente a niños y a ancianos. En el caso de los niños, el período de incubación es de entre uno a tres días, apareciendo posteriormente los síntomas respiratorios como la rinitis, conjuntivitis, faringitis, tos seca, mal estado general, fiebre alta, cefalea y dolores musculares generalizados.

    Este estado se presenta de dos a cuatro días, pudiendo algunos síntomas prolongarse hasta una semana como en el caso de la tos.

    Aunque una gripe se puede parecer a un catarro, se diferencia porque la gripe comienza de forma repentina y sus síntomas son más intensos que el catarro, por ejemplo, la fiebre es más alta. Un niño con gripe se encuentra incómodo, irritable, soñoliento y tiene menos apetito de lo normal.